En un enclave residencial a las afueras de Valencia, donde la vegetación mediterránea se convierte en el alma del paisaje, surge La casa entre los pinos, un proyecto residencial diseñado por Gallardo Llopis Arquitectos que redefine el equilibrio entre arquitectura, entorno y materialidad.
La vivienda se posa sobre una parcela de 1.800 m² como una pieza más del paisaje. Lejos de imponerse, se adapta con naturalidad a la topografía y al ritmo de los pinos que la rodean. La arquitectura, de líneas puras y horizontales, responde a una voluntad de ligereza y serenidad, con volúmenes que se abren a la luz, al jardín, al silencio.
El proyecto acoge a una familia con tres hijos y da forma a un estilo de vida contemporáneo, cómodo y conectado con la naturaleza. La distribución fluye en tres niveles que se suceden con naturalidad: la planta principal alberga las estancias comunes y el dormitorio principal con vestidor y despacho; la superior, los dormitorios infantiles; y el nivel inferior, una completa zona de ocio con gimnasio, sala de juegos, garaje y un espacio reservado para invitados.
Uno de los gestos más significativos del proyecto es la preservación de un gran pino preexistente que preside la terraza y articula la propuesta arquitectónica desde el respeto. Lejos de eliminarlo, los arquitectos reconfiguraron los planos para integrarlo como un elemento vivo y estructurante del espacio exterior.
Los espacios al aire libre adquieren un papel esencial en la vida cotidiana de esta vivienda. Una amplia terraza se despliega en torno a la piscina, conectando diferentes niveles ajardinados que desdibujan los límites entre interior y exterior. La vegetación, presente en todo el perímetro de la parcela, refuerza la sensación de recogimiento y privacidad, mientras acompaña con naturalidad cada transición espacial.
La cocina exterior, generosa y funcional, se convierte en una prolongación del espacio habitable durante los meses cálidos. En ella, nuestras superficies MDi aportan resistencia, estética y una continuidad visual que dialoga con los materiales del interior. Un lugar para compartir, abierto a la luz, al verde, al agua.
La materialidad del conjunto responde a esa misma sensibilidad. Una paleta dominada por tonos piedra, blancos rotos, cremas y beiges genera una continuidad cromática que fluye entre interior y exterior. Los materiales seleccionados —como la piedra natural, la madera y nuestras superficies MDi— aportan calidez, textura y una estética natural profundamente cohesionada.
Las superficies MDi tienen un papel clave en esta armonía matérica. La colección Petra, con su aspecto mineral y su delicado juego de matices, reviste pavimentos, baños, la cocina exterior e incluso el garaje, unificando espacios y aportando continuidad visual. Su presencia es sobria y elegante, perfectamente integrada en el conjunto.
En el corazón de la vivienda, la cocina principal cobra protagonismo con una encimera de seis metros de longitud en Ananda Induction, nuestra superficie MDi que incorpora tecnología de inducción invisible. El resultado es una pieza monolítica, funcional y sofisticada, que concentra innovación y belleza en un solo gesto.
Todo el proyecto transmite equilibrio, precisión y serenidad. Desde la distribución arquitectónica hasta los detalles de carpintería, cristalería o mobiliario, cada decisión ha sido tomada con un sentido claro de coherencia estética y calidad atemporal.
Con todo, La casa entre los pinos es una declaración de respeto hacia el entorno. Una vivienda donde arquitectura, interiorismo y paisaje se entrelazan con sobriedad y elegancia, y donde las superficies MDi de Inalco refuerzan la conexión entre diseño y naturaleza con una belleza que perdura.